Guía completa
Revisar según el libro, no según el calendario del taller
Cada fabricante define su propio calendario de kilometraje y meses, y no es lo mismo lo que pide un coche de uso urbano que uno que hace trayectos largos con frecuencia. Trabajamos siempre sobre el plan real de tu modelo, consultando marca, motorización y kilometraje antes de decir qué toca.
Treinta puntos con motivo, no una checklist de relleno
Con el coche en el elevador comprobamos niveles, amortiguación, espesor de frenos, holguras de dirección, luces, batería y neumáticos. Cada punto está ahí por una razón concreta: la suspensión afecta a la distancia de frenada, las luces son de lo primero que falla en la ITV, la batería pierde rendimiento mucho antes de dejarte tirado.
El aceite correcto, no solo la viscosidad correcta
El fallo que más vemos llegar de otros talleres es el aceite con especificación incorrecta. Cada fabricante exige una norma concreta pensada para su sistema de emisiones, y verificamos esa norma siempre antes de comprar el aceite.
Si el coche llega con mantenimiento atrasado
Ordenamos lo pendiente en tres bloques: lo que afecta a la seguridad primero, lo que puede dañar el motor si se ignora después, y lo que puede esperar sin riesgo. Decides tú el ritmo con esa información delante.